No es el look, eres tú.

No es el look, eres tú.

 Relatos Nomentiendas

Mañana he quedado a comer con mi amiga. La guapa. La estupenda. La que yo llamo, con todo el cariño del mundo, la Divinísima. Esa mujer que parece que ha firmado un pacto con la genética y encima tiene el descaro de no disimularlo.

Le he propuesto ir a un vegetariano. Ya sabes, por eso de que he empezado el régimen. Otra vez. Ella me ha mirado como si le hubiera dicho que pensaba alimentarme de alpiste al avena caramelizado. Leer más

Look verano.

Propuestas para que la vida sea verano.

El look es solo la excusa.
La actitud siempre será tendencia.
Porque hay veranos que no se visten… se viven.

El vestido de satén.

El vestido de satén.

El vestido de satén que no pide permiso para brillar.

Dicen, entre otras tantas cosas, que el satén es solo para la noche. También dicen que el blanco engorda, que las rayas ensanchan y que hay una edad para dejar de llevar minifalda. Lo curioso es que casi nadie se pregunta quién escribió esas normas. A saber.

A mí siempre me ha parecido un vestido demasiado bonito para dejarlo esperando en el armario hasta que anochezca. Y casi siempre se queda, triste y solo.

Me gusta verlo a plena luz del día, con unas sandalias planas, un bolso de rafia y esa tranquilidad de quien se viste para sentirse bien, no para cumplir expectativas y menos las de otros. ya sabemos que hay días en los que un vestido bonito no necesita una ocasión especial; la ocasión eres tú.  Somos nosotras.

Y cuando llega la noche, basta con cambiar los complementos, añadir un labial un poco más intenso y dejar que el satén haga lo que mejor sabe hacer: Captar la luz sin pedir permiso, envolverte y ser como Rita en Gilda. Quizás ese es el punto.

¿Qué alguien piensa que vas demasiado arreglada para comer? Seguro.

¿Qué cualquiera cree que vas demasiado sencilla para una cena? También.

Siempre habrá quien opine sobre cómo deberías vestir, cuánto deberías enseñar o qué colores «te corresponden» según la edad. Es curioso: hablan mucho de la ropa y muy poco de cómo te hace sentir. Punto y aparte.

Yo prefiero otra forma de entender la moda. La que no entiende de etiquetas. La que convierte un vestido en una actitud y no en un protocolo. La que no entendemos pero queremos.

Así que ponte el satén cuando te apetezca. Para un café, para una reunión, para una cena o simplemente porque esa mañana te miraste al espejo y te gustó lo que viste. Por fin, bendito momento.

Porque la mejor tendencia siempre será vestir para una misma e imaginar que eres toda y cada una de ellas.

No me entiendas, solo quiéreme.

 

Otra vez Septiembre.

No me entiendas. solo quiéreme.

“Spoiler: Septiembre nunca te devuelve lo que promete”. Y es otra vez Septiembre.

Allá por el 1 de septiembre —que sigue siendo un día de este mes, solo que con menos días—, tú y yo (yo tan tú, tú tan yo) seguimos siendo ese desastre con corazón de verano. Decidimos que este año iba a ser nuestro y que, respetando cada quien su esfera de privacidad —en mi caso, la mía—, yo me iba a querer de verdad. Leer más

Malabares emocionales.

Más tarde o temprano llega ese día… Malabares emocionales.

Ese día llega sin aplausos, sin redobles de tambor, sin tachán, sin likes, ni nada de lo que esperabas… porque siempre creyeron que te ibas a creer todo. Spoiler: No. Es al revés
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