Soy «un poco así». Y, como buena «soy un poco así», tengo algunas contradicciones que no pienso resolver.
Os resumo perfectamente el relato: Vestido blanco, calor, Mediterráneo y una mujer que no piensa explicarse. Leer más
Soy «un poco así». Y, como buena «soy un poco así», tengo algunas contradicciones que no pienso resolver.
Os resumo perfectamente el relato: Vestido blanco, calor, Mediterráneo y una mujer que no piensa explicarse. Leer más
Si lo más básico acaba siendo lo más sofisticado… Menos mal que menos es más.
Este estilo sencillo y elegante que parece tan fácil de conseguir es, precisamente el que más cuesta. Te digo conseguir un estilo sencillo y elegante no significa ir aburrida ni renunciar a tu personalidad.
Porque una cosa es ir arreglada y otra es salir de casa como si fueras a recoger un premio que nadie te ha dado. De eso ya hablaremos otro día.
Te pones el modelito imposible, el corpiño que te aprieta hasta los pensamientos con la cara de sufrimiento de María Antonieta, los tacones con los que ya sabes que vas a sufrir aunque esas tiras de hilo de oro se te claven y tantos complementos que pareces un escaparate con patas pero más mona. Leer más

Porque la autoestima y el estilo personal tienen mucho más que ver con cómo te sientes que con la ropa que llevas.
Mañana he quedado a comer con mi amiga. La guapa. La estupenda. La que yo llamo, con todo el cariño del mundo, la Divinísima. Esa mujer que parece que ha firmado un pacto con la genética y encima tiene el descaro de no disimularlo.
Le he propuesto ir a un vegetariano. Ya sabes, por eso de que he empezado el régimen. Otra vez. Ella me ha mirado como si le hubiera dicho que pensaba alimentarme de alpiste al avena caramelizado. Leer más


Tras muchas semanas de confinamiento, ¡por fin podemos salir a pasear! Nunca antes lo normal fue tan añorado ni salir a la calle supuso tal anhelo de millones de personas. Leer más
Cuenta la leyenda que, existe una probabilidad que las pocas ganas que tengas de mostrar tu ropa interior es inversa proporcionalmente a las posibilidades que tengas de enseñarla. Me explico no sé si me entendéis. Día que sales con el modelito, tipo sujetador heredado de tu hermana que esta para tirarlo pero que, inexplicablemente tú le encuentras diez mil utilidades pero ninguna útiles, y tipo braguita desparejada y huérfana de tu mejor conjunto que era ideal y desde que la parte par de arriba se perdió en la lavadora, en casa de tu amigo o vete tú a saber ,ha mutado a destronada porque inexplicablemente, le tienes tirria; día que acabas mostrándole el modelito a todo cristo, bien porque tenías cita con el médico y lo habías olvidado, bien porque te da por comprarte ropa con una dependienta sombra que te abre el probador sin avisar, o bien porque ,suele suceder, ese día horribilis de tu ropa interior te ligas a un tío y, claro, suele pasar.
Al hilo de lo anterior es ese día, precisamente que te vistes interiormente con estos dos desechos textiles que puede ser que hasta Eva en el paraíso iba mejor conjuntada que tú es cuando ese precisamente día acabas enseñándolo todo, y es que ya nos lo advertían nuestras abuelas, niña vístete por dentro que nunca se sabe lo que puede pasar por fuera.
No me digáis que, no usáis la ropa interior de acuerdo a vuestro estado de ánimo,
Si estas de bajón y te importa tres pitos que dos lo que suceda alrededor tuya, abres el cajón de tu ropa lencera que ni reparas en si es vieja, nueva, de los reyes de hace siete años, y te colocas lo primero que cae en tus manos llámese tanga, braga o carpa de circo. Cuanto más de bajona estés más agujeros tendrá tu ropa interior.
Si estas a dieta y además eres forofa emperdernida de las dietas milagros, aun a sabiendas que has empezado la operación bikini al revés, y te das cuenta que lo que el año pasado te quedaba clavado este año se te clava por todos lados y todo lo que encuentras para ponerte es de repente diez tallas más pequeña, no te queda otra que tirar del baúl de los recuerdos y colocarte la braga carpa circo del sol que desde luego el michelín va a estar ajustado pero que sepas que serás las miss anti morbo de todo el vecindario.
Si eres una mujer de mundo moderno, cosmopolita, madre, esposa, currante, princesa, perfecta, lista, guapa y todo a la vez seguro que a las 7 de la mañana cuando te suene el despertador y aun con el rimmel pegado no veas ni lo que te vas a poner, crees que es tu conjunto ideal negro pero resulta que ha mutado a color morado y aún seguimos atónitas porque ya, la semana anterior, tu conjunto blanco se convirtió en un rosa descolorido que nadie se lo explica. Así que ropa nueva de colores preciosos que se convierten en andrajosas y descoloridas y cambian de color sin motivo aparente: misterios sin resolver. Si este es tu perfil eres una mujer del siglo 21.
Al final, como decían nuestras abuelas vístete de limpio por dentro, por lo que pueda pasar por fuera…y da igual como se llame, sujetadores, braguitas, shape moldeadora, combinaciones y ligueros, o tangas que sintiéndose una como una venus, lo mejor está por llegar que una, cualquier día se pone lencera de lujo y ese dia seguro que ni vas al médico, ni de compras , y lo mas importante, ni ligas. Ojito. Y las de repuesto, siempre.