Resulta que hay una costumbre en el universo que de todos es conocido como la mayor estafa a uno mismo por los siglos de los siglos: la lista de deseos y buenos propósitos de año nuevo.
Por el amor de Dios, somos auto pinochos, queremos ser súper héroes y acabamos en supervillanos. Nos dejamos arrastrar por ese deseo irrefrenable que es ,el abandonarte al libertinaje de nuestra misma persona, con todas las consecuencias evidentemente hacia nosotros mismos ,