Cuenta la leyenda que, existe una probabilidad que las pocas ganas que tengas de mostrar tu ropa interior es inversa proporcionalmente a las posibilidades que tengas de enseñarla. Me explico no sé si me entendéis. Día que sales con el modelito, tipo sujetador heredado de tu hermana que esta para tirarlo pero que, inexplicablemente tú le encuentras diez mil utilidades pero ninguna útiles, y tipo braguita desparejada y huérfana de tu mejor conjunto que era ideal y desde que la parte par de arriba se perdió en la lavadora,