Relaciones a distancia, felices los tres.

Tener pareja no implica ser fiel.Una cosa no quita la otra, sí, que una cosa es tener una pareja en la teoría de cara a la galería y otra es tener dos o tres en la práctica, y a escondidas. Sí, y así los singles seguimos singles. Y sí, es una putada. (Uy, se me ha escapado).

En una fiesta aburrida e interminable a mi amiga se le acumuló el trabajo. Me explico, tuvo que rendir cuentas a su novio a distancia en directo, y rendir cuentas a su amante en directo manteniendo las distancias, y no porque las últimas tecnologías le jugaron una mala pasada, no, sino porque su diario de vida es así, y sí, es así de duro, porque a mí me tocó en medio.

-“Tengo una relación que no es con mi pareja y que no es la adecuada”. Me suelta la presunta. “De hecho está muy mal pero me siento muy bien y que me lo paso que ni te cuento, pero yo quiero a mi novio. Entiéndelo, él es ruso y es mas frío, y llevo ya cinco años con él, además trabaja fuera y en unas de éstas se me cruzó hace unos meses un chechenio monísimo, que estaba de paso por trabajo…que ya he llegado a un punto en mi relación que lo que me falta de uno me lo da el otro, que uno vive cegado por mí y otro parece que tiene cataratas, que uno vive embriagado por mí y otro es abstemio y que al otro le digo que es el tren de mi vida y al uno que cuándo sale el tren. Y así voy, a salto de mata. Y que no se entere el ruso de lo del chechenio, ni el chechenio de lo del ruso, porque aquí se lía un consejo de guerra. Que cualquier día me falla mi circuito emocional y se me ve el plumero con todos los trucos y engaños mentales que llevo en lo alto”.
Y me lo cuenta a mí, confesándomelo todo para auto disculparse, que ” estoy viviendo una crisis personal» me suelta la infiel, y que «este tsunami personal me lleva a un uso compulsivo del engaño y a una búsqueda indiscriminada de excusas”, y cualquiera le discute; que para chula ya está ella. Que su estado anímico actual es ser adicta al uso incontrolado del amor, y si tiene un deseo legitimo, lo hace realidad. Y punto, y que además “ no es para tanto, que cambia la cara” me dice, “que tú tranquila que ya encontrarás algo”. Patetismo real en mi vida por un segundo. Incrédula que estoy, porque por primera vez, es a mí a quien no le va la marcha, y menos mal, que de vez en cuando estoy inspirada y tengo mis límites.

Y la cara de flipada no me la quita nadie, ni la de tonta… Porque sí, porque parece que una single mayor de 35 años tiene más posibilidades de morir en un atentado que de encontrar pareja. Así de crudo. Y encima te enteras de estas historias, del club “Aquí la peña se pone las botas y va acaparando todo, porque las ansias de engaño nos une.” Y te entra muy mala leche. Egoístas, fríos y despiadados con el resto. Unas con abstinencia sexual y otras con conductas sexuales variadas,variopintas y universales y no sigo porque me entra más mala leche . Que una cosa es tener libertad en gestionar tus emociones y otra que esa adicción en gestionarla se convierta en libertinaje.

Y que yo por ahora, tranquilita, pero que nunca se sabe, porque cuando estoy con el mono de morbo me cambia el chip y me desinhibo, y me conozco, que yo también se mentir y creérmelo, lo que pasa es que a mí se me nota y eso sí que es una putada y no lo de mi amiga.

PD: Dedicado a todas mis amigas singles: Esther T., Cristina M., Rocío G., Clara G., Patricia M., Carmen L.H.,… y las que están por venir …. Bienvenidas!!

Química del amor.

Al grano, dos puntos:

¡Que el otro día me quedé muerta!.Que me contaron que, según las estadísticas, las probabilidades matemáticas de encontrar al hombre ideal, son del 0,01% y lo que me daba más la risa, era que había que tener en cuenta la combinación de tres factores: Aficiones comunes, relaciones sexuales satisfactorias, y nivel social similar, (el patrimonio financiero, que a la postre , eso sí que es importante!!!)
¿Desilusionada?.No… ¡cabreada!

Que llegado a este punto, mi conclusión es que yo, haga lo que haga, jamás acertaré, vamos que será por oferta y por demanda, que me queda consolarme con la teoría de la sabiduría de la incertidumbre y la aleatoriedad, la ciencia de andar por casa, para que nos entendamos, la cutre, la de conversaciones internas que acabas dándote tu misma la razón, porque ya entramos en paranoia, que con semejante estadística demoledora entro en el mercado de lo usado, que si “no te quedan tantas posibilidades”, que tus posibilidades de acertar se reducen, que tengo que actuar con inteligencia para conseguir lo que quiero …

Bla bla bla, y yo ilusa me vuelvo estratega, que analizo a la presa observando sus debilidades, cual National Geographic, un papelón.

Al final me equivoco, no, si me voy a equivocar, ¡que me río yo de las posibilidades!; cual variedad de galletas; los de profesión estafadores emocionales, los de ¿porqué ella y no yo?, los proporcionalmente inversos a nuestras expectativas, los que la historia consistente, oculta otra verdadera historia, los que aplican la teoría gastronómica del sexo, ¿porque conformarme con un plato único habiendo variedad ?, los infieles por genética, los que escondieron la sillita que tú de casualidad descubriste en el coche, los que toda la fuerza del cerebro se les va a otra parte… Abreviando: Todos los que daban el pego.

Que yo me rajo, que no es por cobardía, que una es muy digna, que es cuestión de rebeldía, que si me embarco al final la bipolar soy yo.
Y que como me dice un amigo mío, si tú no eres perfecta, ¿para qué buscas al hombre perfecto?, y yo le respondo, ¿sabes? Que he pensado que me conformo con el medio- hombre de mi vida , al que solo pido de él, lo que me puede dar, que del resto chicas, ya me encargo yo.
Y que lo que unen las dopaminas no los separe la química del amor…

PD: Para mi amigo Luis R. porque siempre está disponible.