Tengo un bajonazo que no me lo creo, y es que me han puesto los cuernos,de pensamiento, palabra y obra. Y yo, que confiaba en él, ilusa de mí, así me va. La manía de los hombres de poner los cuernos ,y de las mujeres pensar que nos lo ponen, manías nuestras.
Me había ligado al guaperas, de la empresa de mi amigo. Borja se llamaba el tipo, que fue conocerlo tomarme un café y decirme el buenorro ven y lo dejé todo.