Cómo brillar sin hacer sombra.

Iba a salir discreta. Lo dije en voz alta. Me lo dije, se lo dije, te lo digo… Lo decimos mucho, por si alguna vez cuela.

Pero es la manera más eficaz de provocar a mi armario. Le dices «discreta» y te contesta: «¿Con cuál de los dorados?».

Somos gamberras. Mi armario y yo. Y el vuestro. El tuyo.

Primero apareció el traje dorado. Tampoco me hizo falta buscar mucho, me llamaba a gritos. Chaqueta, pantalón, lentejuelas de arriba abajo. Lo normal. Me lo puse para «ver qué tal» y no me lo quise quitar para » a ver qué luego». Acabé bajando las escaleras con el cuidado de quien transporta un jarrón chino de la dinastía Ming. Alguien me miró. Pensé que quizá llevaba una etiqueta colgando; después recordé que brillaba lo suficiente para alumbrar el rellano. A ese alguien le deslumbré.

Entonces llegó esa frase que alguien siempre tiene preparada: «¿No será demasiado?».

Demasiado para comprar el pan o pasear a Viruta, quizás. Aunque, así al menos entretenemos al personal. Eso es la moda. Entretenimiento.

Por la noche cambié el traje por un vestido dorado. Uno de esos que exige salir de perfil por las puertas y te hace negociar con la silla antes de sentarte. El mar estaba al fondo, las luces encendidas y yo intentaba caminar con naturalidad sobre unos tacones que tenían otros planes, y no precisamente hundirme en la arena. Salí airosa. Nadie tiene por qué saber cuánto se puede pensar en cada paso. Cada taconazo , veinte pensamientos.

Me gusta arreglarme. También me gusta que otra mujer entre preciosa y que se giren a mirarla.  Yo la miraré la primera, probablemente para preguntarle de dónde son los pendientes o los tacones o que mas da, el caso es admirar. El brillo no se reparte en porciones: Hay sitio para su vestido, para mi traje y hasta para la persona que vino en vaqueros y se lo está pasando mejor que todas. Eso seguro, y sin planes de.

Así que aquella noche no hice sombra a nadie. Con tanto dorado, bastante tenía con encontrar la mía. Y recuerda que para brillar no es necesario hacerme sombra a nadie.

Tip Nomentiendas: Rodéate de energía de crecimiento.

Dedicado a mi amiga María Guerra. Gran fotógrafa, mejor persona.