Yo era rubia de pequeña, lo confieso, ya de mayor,me lo he inventado. Y ahora me he convertido en una de esas rubias que acompaño mi larga melena al ritmo de mis tacones. Intento ser una rubia que no soy rubia, que presume de una soleada caballera aunque mis oscuras raíces muestren todo lo contrario.
Bueno,¿ y qué? Para algo se inventaron las mechas californianas, no es que estuviera de moda,