Hay un silencio que yo, no entiendo, el de los hombres para responder a un mensaje, que casi siempre lo hacen tarde y mal y si recibes contestación al momento la explicación es que el destinatario probablemente no eras tú.
Siempre he dicho, que enviar sms y Whatspear es un arma de doble filo, si no contestan al momento que es lo que tú esperas, entras en un momento de tu vida de un drama inexistente y constante, y una a estas edades ya no está para eso y si te contestan justo lo contrario de lo que tú esperabas, se degenera en una conversación de lo más absurdo y que no sabes cómo terminar y maldices haber empezado.
El otro día, por ejemplo, estamos llegando una amiga y yo a la playa y ella avisa a su marido:
-«Vamos llegando prepara garaje para descarga te hago ring cuando esté cerca» .
No contesta a los tres segundos: se desata la neurosis colectiva .
Entonces entramos en paranoia. Teorías: No lo habrá leído aún. Estará viendo el fútbol. No le habrá llegado. ¿Lo has mandado bien?. Vete tú a saber lo que estará haciendo o lo que es peor con quién estará. Conclusión: Este tío es imbécil y se está escaqueando para no ayudarnos.
Pues no, es que el pobre estaba sacando su coche para meter el nuestro; pero de todas formas, le cae la bronca, no se puede tardar tanto en contestar un «Ya».
Para mí el peor esfuerzo intelectual derrochado es cuando después de haberte llevado media hora editando el texto de un mensaje, te responden con un “OK”, que puede ser mas cortante que una sierra eléctrica .¿ Ok ?. Y es que te dan ganas de responder “Ok qué, ok si, ok ¿no? Ok ¿Nos vemos? Ok papa o bistec?” Pero caes en la trampa y contestas,”¿ te pasa algo?, te encuentras bien? “Y te vuelve a responder: “No” ,Pero no ¿Qué?, ¿No nos vemos o no estás enfadado?. Y te vuelve a responder con otro monosílabo «Lo primero», Lo primero ¿que?, ¿el primer mensaje? O el segundo… O el «Hablamos», sinónimo de paso de ti pero sin tener el valor de decírtelo, cuando tú precisamente lo que menos quieres es hablar. O el “Nos vemos”, ¿cómo que nos vemos?, que te falta poner entre paréntesis y si es de rebote ni me saludes, y el “Ya te llamo yo, si eso”, que no hace falta hacerme creer que me vas a llamar si no tienes la intención. Y el que ni siquiera siente piedad por tí y a tu «¿Cómo estás?», te responde «X-box». Aquí me quedo atónita y sin palabras.
Y ya directamente están los que ni responden, y la ansiedad te hace, meterte en su muro del tirón, y si lo ha actualizado recientemente y aun a tí no te ha respondido…uf… lo tienes tela de chungo y sí, puedes empezar a planear futuros asesinatos.
Y si para colmo estas con amigas aquello se convierte en un aquelarre y en una histeria colectiva , que si a la tercera cerveza aún no te ha contestado, el despelleje vivo está asegurado que ni siquiera lo conocen pero ya les cae hasta mal, y ya tú te defiendes como puedes , “Si yo paso, que yo envío el mensaje por mi propio placer, y porque me sale del cuerpo, y no esperando una respuesta”. Mentira, porque si me contestan, la respuesta sería más frustrante aún que la propia espera … y viendo tu cara te intentan consolar con la típica frase que no sirve para nada: No te ralles.
Y para los que contestan al cabo del mes cuando tú ya te habías olvidado hay un truco infalible, responder escribiendo en el asunto como reclamo la palabra SEX y al microsegundo te responde: “Espero verte pronto y vértelo todo” . ¿Perdona? ,que a mes pasado, como comprenderás yo ya he llegado a esa etapa de mi vida en la que soy promiscua y emocionalmente distante, y ahora la que no contesta, pues soy yo.
Y además, te va a llamar Rita la cantaora.