
- Fuente: http://www.felicefawn.com
No es que yo sea rebelde, no, lo que pasa es que hay mucho tiquismiquis por la vida y mucho cursilón y muchos caraduras. Y eso no puede ser, y lo peor es que hay personas que son las tres cosas a la vez. Y una tiene sus límites de cordura.
A mí hay cosas que me sacan de quicio desmesuradamente, es algo que está en mi interior y que me va quemando. No te preocupes que si estoy en situación, a mí se me nota. Por la cara y por la mirada, y por lo malhablada, es algo que no puedo evitar. Son situaciones que me sobrepasan y si pudiera lanzar granadas de mano, las lanzaba.
Es, por ejemplo esa vecina que me avasalla siempre ,me para y me pregunta un ¿qué tal estás?, con toquecitos en brazo incluido. Ella que sabe más de mis estados emocionales que mi Twitter y que a medida que me habla me encantaría proporcionalmente meterle el dedo índice en el ojo con la misma intensidad, y no, no soy Cruger y sí, claro que lo haría.
Es ese amigo que siempre me encuentro y me hace el chequeo, de frente, y no ,no llevo Wonderbra talla 100,(ni falta que me hace) y de espalda que sé que cuando me doy la vuelta, me estás mirando el mismo culo que tengo desde hace 5 años. Esto me crea una sensación entre ganas de matar y/o despotricar y tío, no me mires más, que me creas ansiedad y cada vez que te veo inconscientemente haces que meta barriga y saque pecho, y después pasa lo que pasa, que parece que llevo Wonderbra. Y del bueno.
Las llamadas comerciales antes a la hora de la siesta , ahora a todas horas,y sí, aquí Satanás a mi lado es un arcángel. Ya no se qué hacer hasta he fingido mi propia muerte y esto no es lo peor sino el cargo de conciencia que se me queda, y empiezo a imaginarme las personas en mi funeral y eso no es agradable.
Las personas ingratas a las que les cedes el paso, les soporta la puerta les das los buenos días le saluda amablemente… en fin todas aquellas que tienen como denominador común ante su comportamiento que les podría vomitar si fuese vulgar, pero el refinamiento me lleva a gritarles en su cara: ¡De nada!, cuando no me dan las gracias.
Y una tiene su paciencia pero cuando no puede más pues no se puede más y es el odio que me sale cuando me preguntan una estupidez en un sitio público y cuando tengo la boca semiabierta para contestar algo que no me apetece, alguien desde la otra punta de la nada responde suplantando mi personalidad, por ejemplo: lugar tienda de desavío a reventar, pregunta: ¿quién es la ultima? Pues siempre salta el de las gafas, esta muchacha de aquí. Y a ver, como os lo cuento, que odio cuando me preguntan algo y alguien responde por mí.
O cuando estoy llegando al restaurante donde he quedado y llego tardísimo, es cruzar la puerta y todos al unisono, ¿Ya has llegado? Pues no, es mi espectro que ha llegado antes que yo. O cuando tropiezo en la calle y me caigo que me digan ¿te has caído?, no, me voy tirando por las esquinas al suelo, manías mías.
Como ni tampoco entiendo a esos novios, que te dicen que te quieren, que no lo digan tanto y que nos lo demuestren, si, con viajes de fines de semanas o transatlánticos , con joyas, mandándonos flores, compradnos regalos, lo que sea, que quede en obras y no en palabras que si no, no cuenta.
Asi que esta soy yo, todo de buen rollo, Ay Dios, ay Dios .Una cosita por último : Si me hablan mientras interrumpo, también me molesta. Y ya es cuando te diré : Oh! Vaya! Cuanto lo siento, me encantaría pero no puedo quedar contigo esta noche, porque estaré haciendo cualquier otra cosa que me lo impida. Advertidos quedáis.
Felices Fiestas!
PD : Dedicado a mi club de fans!!! , y en especial a Jaime Y.